lunes, 4 de febrero de 2008
El Alcoholismo
Ciertamente el alcoholismo es una enfermedad que es progresiva y que no se puede curar, pero al igual que algunas otras enfermedades, se puede detener. La enfermedad representa la combinación de una sensibilidad física hacia el alcohol y una obsesión mental por beber que, sin importar las consecuencias, no se puede romper sólo con fuerza de voluntad.
Una vez que el consumo de bebidas es fuerte y frecuente se produce tolerancia, es decir, el organismo requiere una mayor dosis de alcohol para obtener las mismas sensaciones. A esta necesidad de incrementar la cantidad de bebida la podemos llamar alcoholismo y, cuando este se presenta, existen grandes dificultades por detener el consumo cuando se empieza a beber.
El alcohólico pierde el control de la bebida originando reacciones y comportamientos negativos, por lo que se le considera un enfermo que pone en riesgo su salud física y mental así como su relación familiar y social. Muchos alcohólicos que son incapacesde de dejar de beber piensan que son moralmentedébiles o que quizá tienen un desequilibrio mental. Cuando el alcoholismo se ha presentado no existe perversidad moral acerca de estar enfermo.
En esta etapa, la libre voluntad no se encuentra presente, el que sufre ha perdido ante el alcohol el poder de decidir, lo importante es enfrentar los hechos de la propia enfermedad y aprovechar la ayuda que está disponible con el firme deseo de recuperarse. El criterio de A. A. es que los alcohólicos son personas enfermas que pueden recuperarse si siguen un sencillo programa que ha demostrado tener éxito para más de dos millones de hombres y mujeres. La experiencia demuestra que el programa de A. A. funcionará para todos los alcohólicos que son sinceros en sus esfuerzos por dejar de beber y que, por lo general, no funcionará para aquellos que no tienen la certeza absoluta de que quieran hacerlo.
Testimonios
Hola, soy un alcohólico y empecé a beber a la edad de quince años porque me parecía que algo me faltaba. ¿ Seria rebeldía en el ser humano o malestar por la forma en que me criaron? Quería ser libre de una vez por todas y en el licor encontré la respuesta. Me sentía bien tomando unas copas y decide hacerlo cuantas veces se me antojara, para olvidar los malos ratos, aunque fuera por momentos.
Creía haber encontrado un modo agradable de vivir, sin darle mayor importancia a lo que me rodeaba. Me reunía con mis amigos de parranda. Estaba en lo mejor de la vida sin que se me ocurriera pensar que algo podía cambiar mas adelante. Me parecía que tener problemas con la bebida era de gente débil de carácter, para los inútiles e impotentes que no sabían dominar el licor.
Mis amigos y yo eramos los dueños del día y de la noche y de cuanta cosa hubiera. Así tenia que ser siempre. Jamás íbamos a tener dificultades por tomarnos unos cuantos tragos. Jamás nos iba ha ir mal. Nosotros sabíamos lo que hacíamos. Paso el tiempo y siguieron las fiestas, los bailes, las parrandas con los amigos inseparables y siempre alegres que iban a estar con migo toda la vida.
Pero algo comenzó a suceder. Las cosas nos salían mal y se lo achacábamos a la mala suerte. Si la familia y los otros nos miraban mal era por que eran unos tontos que no nos comprendían, eran unos ingratos y desagradecidos que ya no confiaban en mi, que había sido tan bueno y leal en todo aspecto se convirtieron en mis enemigos. No me di cuenta que el alcohol se estaba cobrando con altos intereses el placer que nos había dado. Me convertí en su esclavo y vivía obsesionado con la bebida, no-tenia fuerza de voluntad, estaba hundido en la desesperación, en la soledad en el odio. Los amigos inseparables me habían dejado solo. Después de veintiún años de alcoholismo encontré la respuesta a mis preguntas en AA. Hoy día tengo una responsabilidad de transmitir lo que recibí en el programa, pasándoles el mensaje a los alcohólicos que sufren en las cárceles, hospitales, en las calles porque en AA fue donde comenzó mi vida.
LOS MEJORES AÑOS DE MI EXISTENCIA
Muy joven inicie mi carrera alcohólica, con periodos de abstinencia mas o menos largos, debido a mis estudios. Creo desde que Babia las primeras copas mi comportamiento cambio rápidamente. Era tímido, y me volví osado Era parco al hablar, pero con unas copas hablaba hasta por los codos. Era introvertido, pero con unas copas era él mas abierto del grupo. Siempre con algo de agresividad, por lo cual ya muy joven tuve problemas por pelear y varias veces me llevaron a la estación de policía donde estuve unas horas entre rejas.
Continué estudiando, siendo uno de los primeros de la clase. Fui a la universidad, me gradué de medico general. Inicie posteriormente un año de servicio social, gane mas dinero y bebí más. Luego me especialice en ginecología y obstetricia por varios años terminando con éxito mi carrera, culminación de muchos años de estudios, esfuerzo, sacrificio de mi familia y ayuda incalculable de mi querida esposa.
Cuando tenia todas las condiciones para ser una persona feliz (Profesión, familia, tres hijos sanos y bellos, esposa abnegada, prestigio profesional) creo que gane fácilmente, pero a un alto costo, mi titulo de alcohólico. Si quiero ser honesto confieso que me había graduado años atrás de bebedor problemático, pues ya estando casado, con hijos pequeños, por mis borracheras tuve accidentes automovilísticos, atropello de personas, suspensiones de licencia de conducir, juicios, multas, lagrimas, muchas lagrimas, de mi madre y mi esposa. Y sobre todo un un daño moral, mental y emocional a mis seres más queridos.
Luego de estar en la cumbre de mi vida profesional, pues contaba con mucha estima de mis colegas y aprecio y confianza de mis pacientes, el alcohol empezó a cobrar su precio, empezó a hacerme irresponsable: ausencias del trabajo; dejar pacientes sin atender cuando tenia que realizar una cirugía o un parto. Conforme me entregaba mas ala bebida, mas me alejaba de mis quehaceres y responsabilidades, a tal punto de perder el trabajo, y casi perder la familia.
Juramentos promesas asistencia a grupos religiosos, psiquiatras, consejeros, nada me resulto, puesto que no fui honrado conmigo mismo. El alcoholismo era para otros perdidos, no para mí, hasta que sentí la soledad de Dios y del mundo. Me aislé, bebí solo, hasta caer inconsciente No podía parar de beber. Termine finalmente en el Hospital Nacional Psiquiátrico en la unidad de terapia intensiva, atado de pies y manos, rodeado de otros de otros enfermos mentales. Hasta allí tuve que llegar por mi orgullo y mi falta de honradez. Toque mi fondo.
En esta ultima reclusión tuve una experiencia del amor de Dios cuando este padre bueno me hizo recordar un echo quizá muy simple pero muy significativo. Esa noche no pude estar en la juramentación de promesas de Boy Scout de uno de mis hijos mayores, ¡ y con que ilusión me había insistido que fuera! Llore de rodillas en ese hospital de enfermos mentales. Llore como un niño. Se me vinieron a la memoria muchos recuerdos de mi vida en la actividad alcohólica y me sentí derrotado. Una paz invadió mi ser. Esa noche dormí profundamente. Dos días después de salir de ese centro llegue a AA por segunda vez (anteriormente había estado nueve meses) Recupere a mi familia, gozo de la confianza de mucha gente y soy ejemplo para mis hijos. Como medico, y alcohólico, doy testimonio de la eficacia de AA, para la recuperación del enfermo alcohólico que desea dejar de beber y que quiere vivir una nueva y hermosa vida lejos de la primera copa. Hoy disfruto de mi profesión de traer vidas al mundo, una profesión sublime que yo no sabia apreciar como dadiva de Dios. Con el alcohol en mi cuerpo y mi mente, atente hasta con mi propia vida y la vida de otros. Cuando tenia dos años de recuperación, Dios y el programa de AA me dieron la oportunidad de atender el parto de mi esposa, en la llegada de nuestro cuarto hijo, uno de los regalos más grandes que el Poder Superior me ha obsequiado. En la actualidad disfruto de mi condición de medico alcohólico para atender y tratar a tanto borrachito que sufre con esta terrible enfermedad.
Mi vida fue un problema:
Hola, soy un alcohólico y recuerdo que desde muy temprana edad era un muchacho muy tímido y no podía relacionarme con ninguna persona a causa de mi timidez, no podía hablarle a las muchachas por temor al rechazo en las fiestas, me aislaba y no las disfrutaba, siempre con el temor de que alguien me buscara pleito, me sentía muy inferior a los demás.
Hasta que tuve mi primer contacto con el alcohol; yo decía que nunca iba ha beber sin pensarlo, estaba iniciando una carera alcohólica de mas de 20 años.
El señor alcohol sutil y amigablemente me convirtió en lo que siempre había soñado, de una persona tímida, pasé a ser el mas alegre de todos, me sentía muy valiente y era el primero en responder con golpes e insultos en cualquier pelea, siendo el centro de atención en todas las reuniones (eso es lo que yo creía)
Al principio, todo parecía bien bebía esporádicamente y así me fui hundiendo mas y más en las garras del Alcohol. Nunca pude imaginar hasta donde me estaba arrastrando, siempre decía que podía parar cuando quisiera.
Cuando conocí a la mujer que hoy es mi esposa, le prometí que todo iba a cambiar, la forma en que yo bebía no era problema y que me era muy fácil controlarla. Con mentiras y engaños acepto casarse conmigo aun en contra de su familia, (en verdad yo tenía ese propósito de dejar de beber).
Pero esas promesas prontas quedaron en el pasado, mis borracheras eran más frecuentes a tal punto que no me importaba beber todos los días, los problemas por mi manera de beber eran evidentes. Empecé a descuidar a la familia, perdí trabajos, tuve problemas de salud que me hicieron acudir a un hospital, donde me diagnosticaron “intoxicación alcohólica ”. Debido a mis riñas callejeras me llevaron a la cárcel. Buscaba por muchos medios dejar de beber pero se me hizo muy difícil a tal punto de perder todo lo que mas amaba: Mi familia. Me sentía con ganas de morir, mi vida ya no tiene sentido ya lo perdí todo yo pensaba era mi fin.
Pero un día alguien me hablo de A. A. y es allí donde mi vida a recobrado sentido, donde he vuelto a nacer prácticamente donde hoy en día se que no necesito una botella para ser feliz.
La Mujer en A.A
Si somos alcohólicas, no tenemos otra alternativa, ya que la enfermedad nos arrastra a la angustia, desesperación, soledad, vergüenza y la falta de respeto así misma, en un inútil afán por no perder el respeto de los demás, en muchos casos esto de manera inconsciente.
En ocasiones, el alcoholismo es oculto, por las circunstancias antes expuestas, sobre todo cuando se utilizan otras drogas, como los tranquilizantes, ya que éstos disfrazan el efecto de este tipo de drogas, y podemos engañar a los demás, pero a nosotras mismas no. Es muy usual esta droga en las mujeres, para tratar de calmar los nervios, angustia o depresión, inclusive después de una borrachera que produce estragos muy amargos.
Sin embargo, lo antes expuesto, no son más que prejuicios, ya que las mujeres al igual que los hombres que padecemos esta enfermedad, hemos encontrando en Alcohólicos Anónimos la misma comprensión y ayuda.
La enfermedad es difícil de reconocer, ¿Cómo puedes decir sí eres ó no alcohólica? ¿Con qué criterio se mide? ¿Si es porque bebes en las mañanas o lo haces a solas?
No es determinante, cuánto se bebe, con quién, cuándo, en donde, qué se consume, inclusive por qué bebes; "El alcohol, es droga" sin importar sus presentaciones o marcas.
Las preguntas importantes son ¿Qué has pasado con la bebida? ¿En qué forma afecta tus relaciones familiares, trabajo o estudios, vida social, bienestar físico, moral, y tus emociones?.
Para determinar si padecíamos esta enfermedad, nosotras no tuvimos que pasar por muchos años. Somos mujeres de 14 años en adelante que nos evitamos mas sufrimiento. Encontrando un nuevo horizonte y un cambio en todos los ámbitos de la vida.
Si has detectado, que tienes problemas con tu manera de beber y/o drogarte, acércate nosotros te entendemos.
Los Jovenes A.A
Hasta antes de 1977, muchas generaciones tuvieron que vivir "Si a eso se le llama vivir" soportando los embates de la terrible enfermedad del alcoholismo. En ese entonces "la división generacional", no les concedía el carácter de alcohólicos a los jóvenes porque no creían que ellos hubieran bebido grandes cantidades de alcohol y por largo tiempo como los adultos. Sin embargo la realidad era otra, los jóvenes fuimos y somos protagonistas de este drama, jóvenes que nacimos y crecimos con una escala de valores y principios, pero sin experiencia para la libertad, la que conocimos por medio del alcohol y/o drogas. No nos preocupábamos por nada fuimos acumulando experiencia tras experiencia a lo largo de nuestras vidas de bebedores
Vivimos una serie de acontecimientos que nos llevaron a creer que eramos los seres más despreciables del mundo y los seres más infelices que sufrían seres que en su mayoría llegamos a pedirle a dios morir.
Con ese mismo ímpetu arrollador que utilizamos para la autodestrucción, surgió en nosotros el deseo de dejar de beber y de cambiar de vida, fue entonces cuando le pedimos a dios que nos señalara el camino y decidimos ingresar a ALCOHOLICOS ANONIMOS y, haciendo a un lado la división generacional decidimos formar nuestro propio grupo "JOVENES ALCOHOLICOS ANÓNIMOS.
MISION:
Muchos Jóvenes (algunos no tanto) hemos encontrado en los Grupos Jovenes Alcoholicos, la oportunidad de crecer y resolver el problema de la bebida compulsiva y el abuso de las drogas. Tenemos hoy una idea llena de principios que nos acercan, no solo entre nosotros, sino que nos reincorporan a la sociedad con la esperanza de orientar a otros con la posibilidad de que puedan salir del abismo que conlleva tales excesos. Estos grupos no tienden la mano sin importar de donde venimos o de que clase social pertenecemos, sencillamente nos orienta, nos enseña y nos motiva a dejar la bebida y la adicción.
¿COMO FUNCIONA ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS?
Alcohólicos Anónimos se basa para la rehabilitación de los enfermos de alcoholismo en los "Doce Pasos", pues son el corazón del programa de recuperación de A.A., y muchos de los miembros se refieren a ellos como: "los pasos que dimos y que nos condujeron a una nueva vida".
Estos doce pasos no se basan en la teoría, los primeros miembros analizaron juntos lo que habían hecho para lograr y mantener la sobriedad. Los pasos son el resumen de su experiencia y una guía hacia la recuperación espiritual que ahora da resultados a más de dos millones de alcohólicos.
Cuando un alcohólico aplica los "Doce Pasos" del programa de recuperación a su vida personal, su desintegración se detiene y su unificación empieza. El poder que ahora lo mantiene integrado en su unidad, sobrepasa aquellas fuerzas que lo habían desgarrado y, para mantener cada uno de estos valores; no solo con uno mismo sino con nuestros compañeros, están las "Doce Tradiciones" que son la columna vertebral del programa de rehabilitación. A continuación sintetizamos en cinco puntos básicos nuestro programa de
rehabilitación:
1. Admisión del alcoholismo
En términos generales, al ser humano no le gusta perder o aceptar que está equivocado. En el caso del alcohólico, por lo regular, siempre trata de justificar su forma anormal de ver y argumenta que no tiene problemas al respecto. Sin embargo, puede darse cuenta de su situación real si analiza cuidadosamente y con honestidad su manera excesiva de beber y los daños que esto le ocasionó tanto a él como a los demás.
En virtud de que la ciencia médica dictaminó que el alcoholismo es una enfermedad, la persona deberá tomar en cuenta que nadie puede rehabilitar, o tratarse, si no se acepta la enfermedad. Entonces la persona, que con sinceridad quiere dejar de beber, debe aceptar su incapacidad por controlar la bebida; de lo contrario le podrá causar la locura o la muerteprematura.
2. Análisis de la personalidad y catarsis
A través de un análisis de la personalidad, o un examen de conciencia, el enfermo podrá descubrir las causas que lo llevaron a beber en forma destructiva; un síntoma de problemas más profundos como son: carencia de control de las emociones, falta de aceptación de la realidad. Esto es, un individuo inadaptado, desorientado, que casi siempre estuvo en desacuerdo con todo y con todos, lo llevó a crearse hondos resentimientos, que siempre tuvo infinidad de pretextos para beber; ahora se da cuenta de las fallas en su personalidad: pudo ser demasiado orgulloso, envidioso, vanidoso, iracundo, etc. se conocerá, se aceptará a si mismo y sabrá cuales son sus alcances, cuáles sus limitaciones, disponiéndose a cambiar de
juicios y actitudes.
Después de lo anterior, deberá darse la oportunidad de hacer una catarsis o saneamiento mental, expulsando todo aquello que mantuvo en secreto y que le ocasionaba intranquilidad, es conveniente que esto lo lleve a cabo o con un psiquiatra, un consejero espiritual o un miembro experimentado de A.A. que haya practicado este concepto.
3. Reajuste de las relaciones interpersonales
El enfermo, dada su incontrolable forma de beber y conducta equivocada, deterioró sus relaciones personales y, para reintegrarse a la sociedad, deberá hacer un reajuste de sus relaciones . Para lograr lo anterior tendrá que descubrir los daños que ocasionó a los demás, física y moralmente. Después, en la medida que le sea posible, habrá de reparar esos daños; así logrará la tranquilidad que necesita para poder mantenerse sin beber.
4. Dependencia de un Poder Superior
Para obtener un cambio de juicios y actitudes positivas, aspirando a una nueva vida, el enfermo necesita depender de un Poder Superior o de algo más fuerte que él; debido a que el enfermo siempre trató de hacerlo todo por sus propios impulsos, lo que originó que constantemente fracasara, se frustrara y luego se resintiera con los demás. Necesita reducir su ego para aceptar la ayuda de algo o de alguien. No es conveniente depender de las personas o cosas, pues en algún momento nos pueden fallar. Inicialmente se puede depender del Grupo de A.A. y después si así lo prefiere, puede depender de un Dios, tal como él lo entienda, ya que en Alcohólicos Anónimos se respeta la libertad de creencias.
5. Trabajando con otros
Al dejar de beber, el alcohólico necesitará de algo en que canalizar la energía que lleva dentro de sí, necesita dedicar el tiempo que ocupaba en emborracharse en algo que le ayude en su recuperación, esto lo encuentra a través de ayudar a otros alcohólicos de la misma manera que lo hicieron con él. El objetivo es reforzar su sobriedad, manifestar su gratitud hacia A.A.
La práctica de estos conceptos es sugerida, de modo que no son obligatorios para nadie, ni representan un requisito para integrarse a A.A.
¿Quienes Somos?
Hacia finales del mes de Octubre nacía la inquietud de abrir un nuevo grupo de A.A. en la ciudad de Brooklyn, ya que para ese entonces Yo, militaba en el grupo Jovenes New York en Queens.
En ese grupo tuve la oportinidad de conocer a los compañeros Teodoro S. , Juan R. , Ignacio R1 y su servidor Jorge N.
Pocos días después se uniría el compañero Cesar B. que militaba en un grupo tradicional .
En conversaciones con mi padrino surgío la idea de la apertura de un grupo nuevo, me dijo que si me gustaria participar en la apertura del grupo en Brooklyn, en realidad la idea me gustaba mucho, pero en mi interior había un gran temor debido a que no tenía la suficiente experiencia y además el local no se había concretado aún.
Por otro lado habia mucho fondeo por la transportación ya que tenía que viajar en tren desde Brooklyn a Queens.
En varias juntas informales se fue madurando la idea y posterior a éstas se empezó a reunir una séptima con la finalidad de reunir cierta cantidad para pagar la renta del futuro local del nuevo grupo.
Las pláticas informales por su puesto se llevaba acabo en un restaurant, mientras se buscaba el local. Un companero que se estancío en el grupo de Queens le preguntamos: “si sabía de un local que pudiera servirnos para nuestro fin” : Llevar el mensaje al alcoholico que aun sufre. Se le informó al compañero Teodoro S. que se rentaba un local en la Calle 8 y 3ra. Avenida. Los compañeros lo fueron a conocer para ver si cumplía con las condiciones necesarias. La renta tendría un costo de $ 600 por mes.
Cuando me invitaron a conocerlo, no me gusto, ya que las condiciones de suciedad y abandono eran muy evidentes necesitaba mucha pintura en su interior como en la fachada del edificio y carecía de ciertas condiciones que necesitabamos para inplementar un anexo o una estancia, pero la motivación entre todos era muy grande y queriamos tener un grupo mas para poder trasmitir nuestro mensaje de vida y esperanza. Así es, que se tomó el local, con mucho trabajo y esfuerzo se empezó a limpiar, pintar y hacerle los arreglos necesarios para que el grupo cumpla con las condiciones que se requieren para empezar a trabajar la motivacion y el amor que pusimos en ese grupo era muy fuerte, para eso ya corria el mes de Diciembre.
Varios de nuestros compañeros hicieron donaciones imporatntes para comenzar con el funcionamiento básico del local. Refigeradora, estufa electrica, servicio de gas y una pizarra para colocar nuestra programaciones fueron los primeros articulos imporatantes para arrancar con el sueño de un nuevo grupo. Nuestra primera junta empezó el día 31 de diciembre de 1994 y nuestro primer aniversario fue el 19 de febrero de 1995.
Enunciado
El UNICO requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de A.A., no se pagan honorarios ni cuotas, nos mantenemos con nuestras contribuciones.
A.A. no esta afiliado a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa.
Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
